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Ventajas e inconvenientes de la maternidad tardía

La estabilidad en el trabajo, las inquietudes profesionales, dar con la pareja perfecta y otros son los factores entran en juego actualmente, a la hora de plantearnos ser padres. Todos ellos, hacen que valoremos las ventajas e inconvenientes de la maternidad tardía.

Ventajas e inconvenientes de la maternidad tardia

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Aunque la tecnología y las ciencias de la salud han evolucionado con el paso de los años, es cierto que la fertilidad de la mujer y del hombre se ven afectados y es más peligroso quedarse embarazada en una edad madura.

Una de las cosas que no podemos poner en duda es que las mejores épocas para concebir de la mujer coinciden a día de hoy con los años que nos dedicamos al progreso profesional y a disfrutar de la pareja.

Las mujeres españolas son las que más retrasan la maternidad, junto con las italianas en comparación con otros países de Europa.

A día de hoy somos madres del primer hijo a los 30 años y  el segundo hijo es más raro tenerlo a esta edad, como consecuencia de ello, desciende la media de hijos por familia.

Según los últimos datos de Eurostat, la tasa en España está en 1,32 hijos por mujer, frente a la fertilidad media de 1,58 hijos en el conjunto de la UE.

Una de las razones que más afectan a la hora de tener hijos en nuestro país es que surgen nuevos modelos de familia, madres tardías con menos hijos.

Una de las desventajas de la maternidad tardía según la opinión de los expertos en medicina es que tener un hijo a los 35 años no afecta a la salud de la madre, pero sí descienden las posibilidades de quedarse embarazada.

La edad óptima para quedarse embarazada es antes de los 30 años, debido a que, el factor reproductivo se ve dañado con el paso del tiempo, a partir de los 30 se va perdiendo la fertilidad y concebir es más complicado.

A diferencia del hombre, la mujer nace con un número de óvulos fijo y los va gastando hasta la menopausia y a medida que pasan los años van envejeciendo. Cuanto más viejas sean las células, menor capacidad tendrá de formar un embrión viable y habrá más probabilidades de abortos y de tener malformaciones cromosómicas fetales. Además la calidad del esperma del hombre también se ve mermada con la edad.

Por otro lado, las trabas del mercado laboral a la madres o la carencia de ayudas a la maternidad o permisos bien regulados acordes a los beneficios del desarrollo del recién nacido son escasos.

A pesar de tener sobre la mesa en muchos casos los temas sobre la conciliación laboral y familiar, no se asientan las bases de un permiso igualitario tanto para la madre como para el padre.

A diferencia de los países nórdicos donde se protege y se cuida a las familias que tienen un segundo hijo. Allí son madres más jóvenes gracias a las ayudas y la igualdad que tienen establecida.

Estos son algunos de los datos actuales sobre la fertilidad y la maternidad en España. Y los expertos en medicina confirman que la tendencia será alcista mientras no se revisen las estructuras económico-sociales.

Debido a todos estos factores, la maternidad tardía da paso a ciertas complicaciones y en estos casos aumentan los tratamientos de fertilidad. Donde afirman que cada vez más sus pacientes esperan demasiado para ser padres y la edad media es de 39 años.

La ley española dicta que las mujeres mayores de 50 años no pueden exponerse a este tipo de tratamientos de fertilidad por ética.

En el caso de la sanidad pública, el límite para someterse a estos tratamientos está establecido en los 40 años, lo que ha provocado que muchas mujeres acudan a la privada.

Uno de los tratamientos de fertilidad más demandados es la ovodonación y en estos casos los especialistas señalan que en pacientes de 30 y 35 años lo ideal para preservar la fertilidad es vitrificar óvulos.

La pérdida de óvulos se acelera a partir de los 35 y la fertilidad disminuye hasta en un 30 %; entre los 40 y los 55, este porcentaje desciende a más de un 63 %.

Cuando entra en juego la fertilidad son diversas las circunstancias que debemos tener en cuenta: la edad, las inquietudes profesionales, los problemas de salud y la frecuencia con la que se practican las relaciones sexuales.

Pros y contras de la maternidad tardia

Kaya Shelest

Desventajas de ser padres mayores de 35 años

  • Aumentan las probabilidades de sufrir algunas complicaciones propias del embarazo como la diabetes gestacional, la hipertensión, anemia o tener problemas circulatorios.
  • Una de las mayores desventajas de ser madre entre los 30 y los 35 es que se incrementa el riesgo de padecer alteraciones cromosómicas, en su ADN celular. Dichas mutaciones en el ADN mitocondrial están asociadas a más de 200 enfermedades y contribuyen a otras como el cáncer, la diabetes, el Párkinson o el Alzhéimer.
  • Exponerse a un mayor número de complicaciones en el momento del parto,  en estos casos ascienden el número de cesáreas, en concreto cuando es el primer hijo.
  • Disminuye la probabilidad de quedarse embarazada mediante los tratamientos de fertilidad.
  • A pesar de que la vitrificación de los óvulos elimina el riesgo de que el bebé tenga alteraciones cromosómicas, la calidad del semen del padre no es la misma que cuando éste tenía 24 años.
  • Otro de las inconvenientes de la maternidad tardía es que en lugar de sentir felicidad, se está viviendo de la mano del estrés, desde el primer instante en el que se busca un hijo.

Ventajas de la maternidad tardía

  • Tener hijos en la madurez significa tener una estabilidad profesional y una madurez frente a la educación del hijo mucho más asentada.
  • La estabilidad emocional es mucho mayor en estos casos.
  • Otra de las ventajas de la maternidad tardía, es que ésta no se interrumpe por estudios o otras razones que son más prioritarios.
  • La afinidad de la pareja es mayor.
  • Una de las ventajas de la maternidad tardía es que los padres no tienen que renunciar a ninguna de las áreas de su vida.
  • Al haber trabajado y tener un futuro profesional más asentado, tanto la madre como el padre pueden dedicarse al 100% al recién nacido.
  • Los controles médicos son más exhaustivos y el seguimiento es mayor, por lo que se puede detectar cualquier anomalía desde el principio.
  • La ilusión de la madre y el padre es la misma que si fuesen más jóvenes.

Los expertos señalan que lo ideal es no retrasar la concepción más allá de los 35 años, ya que pasada esta edad los óvulos están dañados y es un cambio en el cuerpo de la mujer irreversible. Además del número, la edad también afecta a la calidad de la fertilidad en ambos sexos.

A pesar de las ventajas e inconvenientes de la maternidad tardía, muchos apuntan que mientras que la edad biológica y reproductiva se mantiene, la esperanza de vida se ha aumentado considerablemente, y se dice que  “una mujer de 35 años hoy en día es joven”.

Pero no debemos olvidar que a medida que pasan los años, la probabilidad de quedarse embarazada desciende considerablemente.

En definitiva, la mujeres que retrasan mucho su maternidad corren el riesgo de no lograr el embarazo cuando lo desean. En el caso de evaluar los pros y los contras de ser padres con más de 35 años y querer seguir adelante, la medicina ofrece una alternativa congelar sus óvulos ahora y utilizarlos más adelante.

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